—No es de extrañar que ni siquiera tuviera dinero para tomar un taxi después de despertarme —murmuró Adriana para sí misma.
—¿No te aprovechaste de ella cuando no estaba mirando?
Obtiene más cupones de libro que los de la appRecargar
Ir a la app de Joyread
Sigue leyendo más capítulos y descubre más historias interesantes en Joyread